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¿Tiene un trabajador derechos sobre las invenciones realizadas en el marco de su relación de empleo o de servicios?

Publicado el 11/08/2015 por Iciar Mata Garcia del Valle

La reciente Ley 24/2015, cuya entrada en vigor se pospone hasta abril del año 2017 recoge en su Título IV, que será de aplicación a los funcionarios, empleados y trabajadores del Estado, Comunidades Autónomas, Provincias, Municipios y demás Entes Públicos, la regulación acerca de la atribución de la titularidad de las invenciones realizadas en el marco de una relación de empleo o de servicios.

En este sentido, si bien es cierto que, en esencia, la regulación recogida en la Ley 11/1986 de 20 de marzo de Patentes se mantiene, mediante la reforma legal operada se precisan las condiciones para el ejercicio de los derechos que la Ley reconoce a cada una de las partes en la relación de empleo o de servicios. Se busca de esta manera, en palabras del preámbulo de la Ley 24/2015, un mayor equilibrio entre el deber de información del empleado y el de respuesta y ejecución del compromiso asumido, en su caso, por el empleador.

Así, en primer lugar, el artículo 15, en el que se recogen las invenciones realizadas por el empleado o prestador de servicios durante la vigencia del contrato o de la relación de empleo o de servicios con la empresa, y que sean fruto de una actividad de investigación explícita o implícitamente constitutiva del objeto de su contrato, se determina que las mismas pertenecen al empresario.

Además de lo anterior, en ese mismo artículo se establece que el trabajador únicamente tendrá derecho a una remuneración adicional como consecuencia de su invención cuando “su aportación personal a la invención y la importancia de la misma para la empresa excedan de manera evidente del contenido explícito o implícito de su contrato o relación de empleo”.

Por su parte el artículo 16, que permanece inalterado,  establece específicamente que todas las demás invenciones, es decir, aquellas en las que no concurran las circunstancias previstas en el artículo 15, pertenecen al trabajador autor de las mismas.

Sin embargo, a este particular hay que tener siempre muy en mente el contenido del siguiente artículo, puesto que en el mismo se establece que cuando el empleado realizara una invención en relación con su actividad profesional en la empresa y en su obtención hubieran influido predominantemente conocimientos adquiridos dentro de la empresa o la utilización de medios proporcionados por ésta, la compañía podrá, si así lo estimara oportuno, bien asumir la titularidad de la invención, bien reservarse un derecho de utilización de la misma.

No obstante, en esos casos, y al contrario de lo que ocurre con las invenciones directamente relacionadas con los servicios que presta el trabajador, los empleados tendrán derecho a una compensación económica que se fijará tomando en consideración, entre otros, la importancia tanto comercial como industrial de la invención.

Como novedad se establece que dicha compensación económica podrá consistir en una participación en los beneficios que obtenga la empresa de la explotación o de la cesión de sus derechos sobre dicha invención.

Por otro lado, en el artículo 18 se reduce el plazo para que el trabajador comunique al empresario las invenciones que haya realizado a un mes (antes eran tres), implicando el incumplimiento de esta obligación la pérdida de derechos que se reconocen al empleado por la Ley de Patentes.

Es importante destacar a este particular que, mediante la Ley 24/2015, se regula de manera específica el procedimiento  para que el empresario asuma una invención, lo que indudablemente reducirá los conflictos a futuro entre empresario y trabajador. En concreto, en el plazo de tres meses desde el día siguiente al de la recepción de la comunicación del trabajador, el empresario deberá evaluar la invención y comunicar por escrito al empleado su interés en asumir la titularidad de la invención/reservarse un derecho de utilización sobre ésta.

Además como novedad cabe destacar también que las mejoras técnicas no patentables que hayan sido obtenidas por el empleado y cuya explotación como secreto industrial ofrezca al empresario una posición ventajosa similar a la obtenida a partir de un derecho de propiedad industrial, darán derecho a reclamar una compensación razonable en favor del inventor.

Adicionalmente destacamos que se presume que las invenciones presentadas durante el año siguiente a la extinción de la relación laboral o de servicios se realizaron durante su vigencia. El legislador ha estimado, no obstante, conveniente hacer referencia a que cabe la prueba en contrario frente a la presunción, aspecto que la norma derogada no contemplaba.

Al igual que en la Ley que queda derogada, toda renuncia anticipada del empleado a los derechos que legalmente se le otorgan será nula.

No podemos dejar de mencionar finalmente que en la norma objeto de análisis se regulan, además, las invenciones llevadas a cabo por el personal investigador de las Universidades Públicas y de los Entes Públicos de investigación. Estas invenciones pertenecerán a las entidades cuyos investigadores las hayan obtenido en el ejercicio de sus funciones, cualquiera que sea la naturaleza de la relación jurídica por la que se encuentren vinculados a ellas.

En lo que atañe a estas invenciones se ha procurado, según se expone en el preámbulo de la norma, adaptar la Ley de Patentes con la Ley 14/2011, de 1 de junio, de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación y con la Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible. Sin embargo, en el propio preámbulo se vaticina que se trata de una materia sobre la que inevitablemente existirá una cierta dispersión normativa dada la remisión de la propia Ley de Patentes a los órganos de gobierno de las Universidades y a la potestad reglamentaria del Gobierno o de las Comunidades Autónomas.

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Iciar Mata Garcia del Valle

Icíar Mata García del Valle mad@mmmm.es

Monereo Meyer Marinel·lo

Fundado en 1989, con oficinas en Barcelona, Madrid y Palma de Mallorca y más de 50 abogados, despacho de abogados español de carácter multidisciplinar, intercultural y con un exclusivo enfoque internacional, especializado en asesoramiento a empresas extranjeras con actividades en España, especialmente aquellas procedentes de países germano hablantes, así como a empresas españolas operando en Alemania, Austria y Suiza.

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